Empezar un huerto urbano no solo es una forma saludable y sostenible de consumir, también es una excelente manera de reconectar con la naturaleza incluso desde una terraza o balcón. Pero para que funcione, necesitas una base sólida: elegir bien tu mesa de cultivo.
En esta guía te contamos cómo hacerlo bien desde el principio y qué productos de nuestra línea GYCplant son ideales para comenzar con buen pie.
1. ¿Por qué una mesa de cultivo?
Una mesa de cultivo permite trabajar a una altura cómoda, evita malas posturas, mejora el drenaje, protege del frío del suelo y facilita el control de plagas y enfermedades. De hecho, está demostrado que elevar los cultivos mejora la eficiencia del riego, el rendimiento y reduce el estrés hídrico en las plantas.
2. Elige el tamaño adecuado
Lo primero es pensar en el espacio disponible y en qué vas a cultivar. Si te estás iniciando, una mesa compacta es ideal. Nuestra recomendación:
– Mesa de cultivo urban 80×60:
Robusta, compacta y perfecta para balcones o patios pequeños. Fabricada con materiales resistentes al exterior, permite cultivar hortalizas de hoja, fresas, aromáticas y más.
Para mejorar el orden y facilitar el trabajo, puedes combinarla con la bandeja inferior, que te servirá como espacio de almacenaje para herramientas o sustratos.
3. Riego: clave para la salud de tus plantas
Un riego mal gestionado puede ser el principio del fin para tu huerto. Según estudios, el riego por goteo es uno de los sistemas más eficientes y sostenibles para pequeños espacios, porque reduce el desperdicio de agua y distribuye mejor la humedad.
– Añade un sistema de riego como el gotero regulable Variflow R, que te permite controlar el caudal según el tipo de planta y la época del año.
4. Protección preventiva: el azufre como aliado
Controlar hongos y ácaros es fundamental, especialmente en climas húmedos o cálidos. El azufre agrícola es uno de los productos ecológicos más usados para prevenir enfermedades como el oídio, sin dañar las plantas ni el entorno.
– Usa nuestra azufradora para aplicar azufre de forma uniforme y segura, protegiendo tus cultivos sin recurrir a químicos agresivos.
5. ¿Qué más necesito?
Con estos productos básicos tienes lo necesario para empezar con buen pie:
- Sustrato adecuado (elige uno específico para huerto urbano).
- Plantas o semillas de ciclo corto como lechuga, rúcula, perejil, espinacas o tomates cherry.
- Pequeñas herramientas de mano, como palas, rastrillos o tijeras de poda.
- Y lo más importante: paciencia y constancia. Porque un huerto urbano no solo se cultiva con agua y sol, sino también con dedicación.
Conclusión
Crear un huerto urbano es más fácil de lo que parece si cuentas con una mesa de cultivo adecuada, un sistema de riego eficiente y una protección básica frente a plagas. Y lo mejor es que puedes hacerlo paso a paso.
En Gómez y Crespo hemos diseñado la línea GYCplant pensando precisamente en quienes, como tú, quieren empezar su huerto de forma sencilla y eficaz.
¿Listo para dar el primer paso?
